Weekend: relax reader / Fin de semana: relax lector (ilustración de Daryl Zang)
visiones & ficciones
blog ficcional
-no ficticio-
Esta Terra Nostra llora La muerte de Carlos Fuentes. En La región más transparente del aire queda un Aura de congoja y un sentimiento de orfandad. Por boca de los dioses sufrimos El despojo de La buena compañía del autor de La gran novela latinoamericana; ha padecido El costo de la vida. ¿Habrá de reunirse con Adán en el Edén?
No pasa el tiempo. No perdemos ni se nos va el tiempo. El tiempo no pasa, no se mueve; el tiempo es estático. Nosotros pasamos por el tiempo, lo habitamos. Nosotros nos le vamos al tiempo. Nos va perdiendo. No se nos acaba nunca el tiempo, nos le acabamos nosotros, nos le escapamos y no puede hacer nada. No puede aferrársenos ni aprehendernos, nos le agotamos cuando apenas comenzamos a incorporárnosle.
Recuerdo
Estoy yendo desde anteayer al mismo lugar y nada. Ya me cansé. Ya no sé si tiene caso buscarla. ¿Y si ya no vuelve? Yo creo que ya ni se acuerda de mí. Ya ni se ha de acordar ella, allá donde esté, de aquella tarde de besos y café y estrellas y todas las cosas que me decía que le parecían tan bellas… ya no ha de acordarse.
¿Ya qué caso tiene seguir yendo, eh? Ni que de pronto un día llegue así, sin más, al café de aquella vez. Y si llegara ¿qué? Ni se acordaría de mí. Me vería y se iría de largo a cualquier otra mesa.
Ya sé que son tres días apenas –para mí, tres días a penas–. Pero ya son muchos días. Ya voy a olvidarme, mejor. Llorar no, eso sí no. Ni que hubiera motivos. Yo no lloro por esas cosas. Que lloren los enamorados, yo no. Yo nomás me ilusioné demasiado, pero no llegué a enamorarme. En una tarde no se enamora nadie. O puede que sí. Pero no yo. Yo me guardo el amor para después.
¿A quién engaño? Una tarde es más que suficiente para enamorarse. Un instante y ya, no hace falta más.
Pero ella no va a llegar. Ya es la cuarta tarde y yo obstinado. Pretexto que me gusta el expreso allí. Ni llego a la mitad de la taza pero me aferro a eso. A eso y al cigarrillo que me ayuda a matar el tiempo. El tiempo que pasa como loco y ella que se va volviendo más pretérita con cada día que se va yendo al diablo y que se va llevando su recuerdo.
La ida al café se ha vuelto ya costumbre. La espera es ya una espera que nada espera porque ya se sabe que nada va a pasar ya. Ella ya es en mi memoria un llano recuerdo, un bello recuerdo. La espera es ya una remembranza. Ahora ya sólo espero que se vuelva olvido.
la-pol asked: Hola! Jojo :3
Hola c:
Hot coffee!
Cine Variedades, Guadalajara (Art decó)


